No me digas cómo lo harás, dime cómo lo has hecho.
Paso a relataros algo que he vivido en primerísema persona del singular, he sido no solo testigo , además he sido protagonista.La situaeción es la siguiente : me entrevisto con una persona a la que llamaremos A, ésta me propone una labro de comercial al más estilo " puerta fría " esto es , llena de dificultades y sin garantía alguna de , por supuesto sin sueldo, a comisión pura y dura, y naturalmente sin Seguridad Social.
Le responde que dado el sector a tratar afortunadamente tengo algunos contactos que bien pueden servir para empezar, que mis contactos facilitarian los primeros movimientos. Me pongo en marcha y en menos de 48 horas ya tengo el resultado de mis gestioenes, mis contactos han respondido satisfactoriamente y tenemos por delante un objetivo, elaborar la estrategia , diseñar el discurso de presentación del proyecto...dicho de otro modo realizar la labor de convertirlos en clientes.
Pues por increible que parezca, pasados más de 20 dias desde nuestro encuentro A no ha movido un dedo, A se comprometió a redactar el mail de salutación con los contactos que le pasé; o una llamada anticipando nuestra visita, lo que puede significar que éstos ya se han enfriado, o simplemente desentendido.
Y es en este punto cuando me acuerdo dela frase de Emilio Botín. " no me cuentes cuentos, cuentáme cuentas " cuánta sabiduria encierran éstas palabras. Después de un lustro de crisis, podría escribrir un libro con la cantidad de reuniones, encuentros y conversaciones improductivas a las que he tenido que asistir, cuánto tiempo tirado a la basura, cuanta energia desaprovechada, incluso se me ha pasado por la cabeza crear una web que se llamase " Blablabla.Com " os aseguro que me he convertido en un experto.
Hay dos tipos de crisis, la económica y la emocional, de la primera se sale , de la segunda no lo tengo claro, la desazón que me produce la falta de rigor , de formalidad es lo que me lleva a pensar que hay puertas a las que no se debería llamar, citas a las que es mejor no acudir.....pero, quién te advierte que al otro lado hay un vendedor de humo.....?? os aseguro que en estos tiempos los hay a miles.
Antonio Crespo Martín de Vidales.
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