domingo, 30 de junio de 2013

Nunca un hombre llega tan alto, que cuando no sabe a donde va.

" Nunca un hombre llega tan alto, que cuando no sabe a donde va "

Ya me hubiese gustado que la frase fuere de fruto de mi cerebro , mi en cien años que viviese no sería capaz de sintetizar mejor y más acertadamente lo que experimento día a día.

Por mi labor de asesor comercial  para una empresa ubicada en el corazón empresarial chino, en el triangulo que forman las ciudades más dinámicas de ese gigantesco  país que son las formadas por Hong Kong , Shanghai y Ghuanzhou se plasma como anillo al dedo la idea que pretendo trasmitir con mi enunciado.

Cuando me entrevisto con empresarios españoles, observo una mezcla a partes de iguales de recelo y expectativa de beneficio, y los dos conceptos inseparablemente unidos por una mezcla de información basada en datos objetivos y otra en igual medida de equívocos infundados producto de suposiciones que se han extendido hasta formar una idea amorfa y esterotipada de la mentalidad china.

En mis explicaciones , lo primero que me cuide de decir es que al llegar al aeropuerto y descender el avión no le espera al empresario ni alfombra roja ni banda de música par recibirle; que se olvide de una acogida con los brazos abiertos y las puertas abriéndose a su paso.Tampoco quiero esto decir que le espera un ambiente hostil, que se encontrara con desaprensivos que aprovechándose de su buena fe le robaran todo cuanto posea , en absoluto, solo indico que hay que tener una mente bien equipada , un proyecto muy bien fundamentado, y.....una dosis de paciencia parecida a lo que llamamos inagotable.

Todo lo expuesto , no entra en contradicción con el enunciado del comentario que nos ocupa, os pido que sea puesto en el mismo plano, es decir, claro que en la maleta tenemos que meter lo necesario , pero en nuestro estado anímico hemos de estar dispuesto a aceptar lo desconocido, lo imprevisto, lo que nos obliga a adaptarnos a una nueva situación. Allí nuestra forma occidental no siempre encaja a la primera con la mentalidad asiática, empezando por nuestra forma de saludarnos, y terminando por nuestra idea de la distribución del tiempo.Por eso, a los empresarios que me preguntan por las posibilidades de negocio les respondo lo mismo......" nunca un hombre llega......."

Antonio Crespo Martín de Vidales.
acrespo@bestbusinesschina.com


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