miércoles, 17 de octubre de 2012

Ganarse el crédito y mantenerlo, he aquí el dilema....como diría nuestro buen amigo Hmalet.

No descubro nada ni añado nada nuevo si digo que en la credibilidad de un Comercial reside una gran parte sino toda de su reputación, es más dela misma manera que tiene que entender y saber sobre el porducto que vende ha de cuidarse y mucho de que éste llegue en las mejores condiciones al Cliente .

Por eso , al igual que el Principe de Dinamarca inmortalizado en Hamlet por la pluma de Shakespeare , el Comercial se deba plantear desde el inicio de su trayectoria profesional un objetivo irrenunciable, añadiría que se puede salir a la calle sin producto, o con uno de mala calidad, pero !! NUNCA !! con la credibilidad personal y profesional baja o por debajo de lo exigible.

Tener o no tener , ser o no ser, dilemas que acompañan al ser humano en su devenir por la vida, pues bien , cuando un Comercial entra por la puerta si tiene la autoestima en los niveles altos, si tiene la seguridad interior que se percibe en la mirada en el gesto, si su actutud es la que requiere cada circunstancia, si tiene la sonrisa en los labios, la mano tendida, el porte elegante, en resumen si disfruta vendiendo, ya habrá dados los pasos en la dirección acertada. El crédito que los demás nos otorgan es algo que tiene que ver mucho con lo subjetivo, en cierta medida también interviene la suerte, en muchos casos se nos da y lo recibimos sin conocer las causas...desde nuestra posición quiza seamos objetos pacientes, pero yo os aseguro que no es así, está demostrado que el crédito otorgado viene después de una labor muy profesional , tras unos resultados que dejan satisfecho al Cliente, o dicho de otro modo se nos otorga el crédito tras haber invertido en trabajo, dedicación, esfuerzo.....

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